AL
LÍMITE.
I
Congreso
de
la
SEEPLU
Facultad de
Filosofía y Letras
Cáceres, 5 y 6
de noviembre de 2009
Editorial
Avuelapluma,
Cáceres,
2010,
386
p.
ISBN:
CC-000811-2010
José
Antonio
González Salgado (Campo Arqueológico de
Mértola)
Tesoro
léxico
de la frontera hispano-portuguesa. Presentación
del proyecto.
(pp. 49-55)
ABSTRACT
The Spanish-Portuguese border Thesaurus will be a dictionary containing
the shared words used in the West of Spain and in the East of Portugal.
In this article, we describe the basic concepts of the project.
Keywords: Spanish-Portuguese
border, lexicography, dictionary, dialectal studies, lexicographical
thesaurus.
RESUMEN
El Tesoro léxico de la frontera hispano-portuguesa será
un diccionario en el que se incluirán las palabras compartidas
por el este de España y el oeste de Portugal. En este
artículo describimos las nociones básicas del proyecto.
Palabras clave: Frontera
hispano-portuguesa, lexicografía, diccionario, estudios
dialectales, tesoro lexicográfico.
INTRODUCCIÓN
El Tesoro léxico de la frontera hispano-portuguesa es un
proyecto de investigación del Campo Arqueológico de
Mértola que se inscribe dentro del Programa plurianual de Lengua
e historia en la frontera norte-sur, o que, más bien, es
continuador de aquel programa, que dio como resultado la
confección de la bibliografía más amplia de las
existentes sobre lengua, cultura e historia de los dos lados de la
frontera. En la recopilación de esa bibliografía
participamos, bajo la coordinación de Manuela Barros Ferreira,
catorce investigadores de los dos países. Hoy, esa
recopilación bibliográfica es la base de la que parte el
Tesoro para ponerse en marcha. Se podría decir entonces que el
proyecto que ahora presentamos es hijo de aquel otro cuyos resultados
se publicaron hace dos años.1
La realización de tesoros dialectales, es decir, de diccionarios
compuestos con lo que otros diccionarios y otras obras ofrecen, es una
tarea moderna. En España, aunque quedan todavía lagunas
importantes, hasta la fecha se han publicado los tesoros de las hablas
canarias, de las andaluzas y de las riojanas. También, aunque
bajo otra denominación, de las leonesas y las asturianas. Y se
están realizando actualmente al menos dos más: el de las
hablas extremeñas y el del caló.2
El Tesoro léxico de la frontera hispano-portuguesa parte de una
base distinta de la considerada en el resto de obras que usan la misma
metodología, y es que va a presentar entradas léxicas y
definiciones pertenecientes a dos idiomas, el español y el
portugués. El Tesoro pretende convertirse en un diccionario que
contenga las palabras compartidas por un lado y otro de la frontera,
con las limitaciones que después se explicarán.
ESPACIO GEOGRÁFICO
Esencialmente, los límites geográficos de la
investigación son los mismos que se establecieron para recopilar
la bibliografía mencionada. Como se expone en la
introducción de aquel proyecto:
No plano prático, a zona
fronteiriça teria de ser o intervalo entre duas linhas
nítidas, demarcando um espaço possível de
inter-comunicação ao longo da fronteira. Perante a
escassez de estudos existentes sobre as localidades estritamente
fronteiriças, este espaço foi sendo sucessivamente
alargado, acabando por se fixar, do lado espanhol, no traçado da
antiga Via de La Plata (excepto na parte sul); do lado português,
pelo facto de não se conhecer, no interior do país, uma
via Norte / Sul histórica, foi adoptada como limite, excepto nas
extremidades norte e sul, a estrada IP 2. Trata-se de simples limites
de referência, condicionados pela bibliografia disponível
(pág. 3).
En el Tesoro léxico de la frontera hispano-portuguesa, vamos a
respetar esa distribución espacial y esos límites
occidentales y orientales, aunque la mayor parte de los elementos
léxicos van a proceder, como es lógico, de localidades
situadas a escasa distancia de la frontera administrativa3.
Así, en la zona española, el mayor volumen de materiales
que nos interesan los encontramos en las obras que tratan el
léxico de las comarcas de Sanabria, Aliste y Sayago, en Zamora;
las Arribes, Ciudad Rodrigo y El Rebollar, en Salamanca; Valle de
Jálama, Alcántara y Valencia de Alcántara, en
Cáceres; Alburquerque y Olivenza, en Badajoz; y La Sierra,
Andévalo occidental y La Costa, en Huelva. En la zona
portuguesa, los materiales procederán en su mayor parte de los
concejos de Vinhais, Bragança, Vimioso, Miranda do Douro,
Mogadouro y Freixo de Espada à Cinta, en el distrito de
Bragança; Figueira de Castelo Rodrigo, Almeida y Sabugal, en
Guarda; Penamacor, Idanha a Nova y Castelo Branco, en el distrito de
Castelo Branco; Nisa, Castelo de Vide, Marvão, Portalegre,
Arronches, Campo Maior y Elvas, en Portalegre; Vila Viçosa,
Alandroal, Reguengos de Monsaraz y Mourão, en Évora;
Barrancos, Moura, Serpa y Mértola, en Beja; y Alcoutim, Castro
Marim y Tavira, en Faro.
La correspondencia entre las provincias españolas y los
distritos portugueses, que sigue también las directrices
marcadas por el proyecto del que parte el Tesoro, es la que se muestra
en el siguiente gráfico:
FUENTES BIBLIOGRÁFICAS
Uno de los problemas que hay que afrontar en un estudio de este tipo,
que se basa en lo que ya ha sido recopilado en otros trabajos, es el de
la inevitable dispersión de los materiales
bibliográficos. La cuestión, si cabe, está
amplificada en lo que se refiere a las fuentes portuguesas, ya que
muchas monografías no han sido publicadas. Se trata, por tanto,
de estudios inéditos, ejemplares únicos que es necesario
localizar en los lugares donde se guardan. En este sentido, debo
agradecer a la Dra. Manuela Barros Ferreira las diligencias que ha
realizado para conseguir una buena cantidad de esos estudios, algunos
de los cuales se van a utilizar por primera vez como referencia en un
proyecto de investigación.
Las fuentes bibliográficas de las que se extrae la
información léxica para el Tesoro son de cuatro tipos4:
a) Repertorios lexicográficos (diccionarios propiamente dichos,
glosarios y listas de palabras), que son la pieza clave para el vaciado
del léxico. Sin ánimo de exhaustividad, se incluyen
aquí las siguientes obras: Diccionario de nombres
vernáculos de aves (Bernis), El léxico de la flora
silvestre en Zamora (Esgueva), Nuevo diccionario de sanabrés
(Martín Álvarez), Diccionario de las hablas leonesas
(Miguélez), El dialecto vulgar salmantino (Lamano), Habla
popular de Extremadura: Vocabulario (Murga Bohígas), Vocabulario
extremeño (Santos Coco), Diccionario extremeño (Viudas
Camarasa), Vocablos y usos alburquerqueños (López Cano),
Diccionario de las palabras de mi infancia (Macías Rico),
Diccionario de la Sierra (Recio Moya), Breve diccionario del habla de
Cumbres Mayores (Serradilla Castaño), Dicionário dos
falares do concelho de Freixo de Espada à Cinta (Barros),
Dicionário do falar de Trás-os-Montes e Alto Douro
(Barros), Vocabulário transmontano (Cardoso), Bocabulairo
mirandés-pertués (Ferreira), Algodres: Dicionário
(Geraldes), Dicionário de falares do Alentejo (Barros), A
linguagem rústica no concelho de Elvas (Silva) y
Dicionário do falar algarvio (Gonçalves). De indudable
valor son también los Índices da Revista Lusitana, que
recogen en un volumen de 1967 todas las palabras dialectales aparecidas
en los números de esa publicación desde su origen.
b) Monografías dialectales de localidades o comarcas
pertenecientes a la zona delimitada. Entre ellas, destacan las
siguientes: El habla de la tierra de Aliste (Baz), El dialecto
galaico-portugués hablado en Lubián (Cortés
Vázquez), El dialecto de San Ciprián de Sanabria
(Krüger), El habla de El Rebollar (Iglesias Ovejero), Estudio
sobre el habla de La Ribera (Llorente), La fala de San Martín de
Trevejo (Rey Yelmo), El habla de Coria y sus cercanías
(Cummins), El habla de Acehúche (Sande Bustamante), El
léxico y la toponimia de las tierras de Alcántara (Sande
Bustamante), Hablas de Herrera y Cedillo (Vilhena), El habla de Arroyo
de San Serván (Barros García), Léxico popular del
habla de Almendralejo (Becerra Pérez), El habla de Higuera de
Vargas (Cortés Gómez), El habla de Mérida y sus
cercanías (Zamora Vicente), El habla y la cultura rural de Lepe
(Delgado Cobos), Contribución al estudio del habla rural y
marinera de Lepe (Mendoza Abreu), Os falares fronteiriços de
Trás-os-Montes (Santos), Linguagem popular do concelho de
Figueira de Castelo Rodrigo (Borges), Nave de Haver e Alamedilla
(Reinas), Quadrazais: etnografia e linguagem (Braga), Os falares
fronteiriços do concelho do Sabugal e da vizinha região
de Xalma e Alamedilha (Maia), Linguagem popular e etnografia de
Escarigo (Sousa), Monsanto. Etnografia e linguagem (Buescu), O falar da
Escusa (Baptista), Monografia linguística de Nisa (Carreiro),
Bilinguismo e níveis sociolinguísticos numa região
luso-espanhola (Matias) y A linguagem popular do Baixo Alentejo e o
dialecto barranquenho (Delgado).
c) Atlas lingüísticos en los que se incluyen localidades de
la frontera hispano-portuguesa. En concreto, se tomarán en
consideración los datos léxicos de los puntos de encuesta
que interesan del Atlas lingüístico de Castilla y
León, del Atlas lingüístico y etnográfico de
Andalucía, de mi Cartografía lingüística de
Extremadura, del Atlas lingüístico de la Península
Ibérica (a partir de los cuestionarios digitalizados por David
Heap) y, en la medida de lo posible, del inédito Atlas
lingüístico de España y Portugal y del Atlas
linguístico-etnográfico de Portugal e da Galiza.
d) Estudios de marcado carácter etnográfico y
antropológico en los que se atiende al componente
lingüístico. En cierto modo se trata también de
monografías dialectales, aunque el interés principal de
estos trabajos se encuentra más localizado en cuestiones
relacionadas con el desarrollo de la vida rural que en el lenguaje en
sentido estricto. Incluimos aquí, por ejemplo, los trabajos
siguientes: Etnología de Monleras y sus anejos (Solano
Antoñanzas), Landliche Geweber der Sierra de Gata (Bierhenke),
La cultura oral en Acebo y Sierra de Gata (profesores de Hoyos), La
cultura de la viña en la región del Condado
(Roldán Pérez), Bemposta: um tempo e um ser (Fernandes),
Etnobotánica del Parque Natural de Montesinho (Carvalho) y
Contributo para o estudo etnobotânico das plantas medicinais e
aromáticas no Parque Natural da Serra de S. Mamede (Rodrigues).
Además de estas fuentes, para realizar el Tesoro resultan
fundamentales los diccionarios normativos españoles y
portugueses que van a permitir decidir la inclusión de
determinadas palabras en las bases de datos, puesto que son las obras
de contraste empleadas para comprobar la vigencia de las voces en las
dos lenguas. Estos diccionarios son el Diccionario de la Real Academia
Española y el Novo Dicionário da Língua Portuguesa
de Cândido de Figueiredo5. Se han elegido estos
diccionarios, aparte de por su calidad, por un criterio
práctico, ya que disponen de ediciones electrónicas que
ahorran mucho tiempo en las búsquedas.
CONTENIDO DEL TESORO: EL FONDO
LÉXICO COMÚN DE LA FRONTERA
El objetivo de este proyecto consiste en presentar una
recopilación lo más completa posible de las palabras
compartidas por los dos lados de la frontera. Esta afirmación
general necesita, no obstante, ser matizada, ya que resulta obvio que
español y portugués comparten gran parte de su
léxico. Pues bien, el fondo léxico común
idiomático, es decir, las palabras que coinciden en
español y portugués tanto en la forma como en el
significado no tienen cabida en nuestra obra. En el Tesoro no se
incluye ninguna palabra que coincida plenamente en español y
portugués normativos, a no ser que se trate de préstamos
de un idioma en el habla de localidades que pertenecen al país
vecino.
Lo que nos interesa es, por una parte, recopilar lo que une a cada zona
fronteriza (la española o la portuguesa) con el idioma que se
habla en la otra zona (la influencia que ese idioma ha ejercido en
lugares que administrativamente no están incluidos en el
territorio nacional donde se habla); y, por otra parte, identificar lo
que separa a la frontera hispano-portuguesa de los idiomas que se
hablan en los países a los que pertenece esa zona
(español y portugués). Así, no tienen cabida en la
obra palabras fonética y semánticamente equivalentes en
los dos idiomas como arado, pastor, trigo, rebaño-rebanho o
puñalada-punhalada; pero tampoco se incluirán palabras
que presentan meras variantes fonéticas, como tiempo / tempo;
espacio / espaço; camino / caminho, cuajada / coalhada, etc.
Estas últimas formas solo pasarán al Tesoro si aparecen
en zonas en que su pronunciación no sea la de la lengua de su
territorio: como españolismos en la zona portuguesa o como
portuguesismos en la zona española.
Tampoco vamos a prestar atención en esta obra a dos grupos
numerosos de palabras: los préstamos de cada una de las dos
lenguas a la generalidad de la otra. Es decir, que palabras como
abelharuco, muchacho o paloma, prestadas por el español al
portugués en distintas épocas, o palabras como coruja,
cotovía o chaveta, prestadas por el portugués al
español, y hoy consideradas normativas en esta última
lengua, no aparecerán en el Tesoro.
Las palabras que interesan al proyecto se pueden entonces agrupar en
tres grandes tipos:
a) Fondo léxico dialectal: palabras que se localizan en los dos
lados de la frontera y que no están recogidas en los
diccionarios normativos señalados en el apartado anterior. Son
en su mayoría dialectalismos portugueses que se han extendido a
la zona fronteriza española o dialectalismos españoles
que se han extendido a la zona fronteriza portuguesa. Este fondo
léxico dialectal presenta tres variantes: el préstamo
(palabra dialectal española o portuguesa con presencia ocasional
al otro lado de la frontera, de geografía muy reducida), fondo
común de tipo leonés (palabras mirandesas y de otros
lugares más al sur de Portugal, que también existen en la
zona española de la frontera y que proceden del leonés);
y fondo léxico dialectal compartido u occidentalismos (palabras
dialectales con una presencia considerable en los dos lados de la
frontera).
Algunos ejemplos de palabras que pertenecen al fondo léxico
dialectal son los siguientes: carapetos ‘pedazos de hielo que quedan
suspendidos en los tejados’, bacelo ‘plantación de
viñedo’ o burricayo ‘burro viejo’.
b) Portuguesismos: palabras recogidas en los diccionarios normativos
portugueses que no existen en el DRAE. Son palabras que
aparecerán en los núcleos españoles de la
frontera. Pueden ser fonéticos o léxicos.
Ejemplos de portuguesismos de carácter fonético recogidos
en la zona fronteriza son borrallo ‘borrajo’, cabana ‘cabaña’ o
gallo ‘gajo’; y de portuguesismos de carácter léxico,
abanador ‘soplillo para avivar la lumbre’, rola ‘tórtola’ o
gañafote ‘saltamontes’.
c) Españolismos: palabras recogidas en el DRAE que no existen en
los diccionarios normativos portugueses. Son palabras que aparecen en
los núcleos portugueses de la frontera. Como los portuguesismos,
también pueden ser fonéticos o léxicos.
Ejemplos de españolismos de carácter fonético en
la zona fronteriza son pestanha ‘pestana’, llevar ‘levar’ o verano
‘Verão’; y de españolismos de carácter
léxico, ventana ‘janela’, chicharra ‘cigarra’, pino ‘pinheiro’ o
ternera ‘vitela’.
PROCESO DE REALIZACIÓN: BASES
DE DATOS Y ALGUNOS PROBLEMAS
Las bases de datos de la investigación están determinadas
por el procedimiento de inclusión de palabras y por el tipo de
palabras que interesan en el proyecto.
El problema fundamental del léxico que aparecerá en el
Tesoro se encuentra en identificar las palabras dialectales que tienen
vigencia en los dos lados de la frontera. A priori, la existencia en la
bibliografía sobre Sabugal de una palabra como carapetos no nos
puede llevar a pensar que esa palabra también existirá en
los pueblos españoles fronterizos, a no ser que en esa
bibliografía de Sabugal se nos informe de ello (como ocurre en
este caso concreto).
Para poder localizar este tipo de voces, se hace necesaria la
elaboración de una lista de palabras dialectales portuguesas que
tendrá que ser consultada cuando se vacíen las obras de
la zona española. Esa consulta nos dirá qué
palabras dialectales existen a ambos lados de la Raya. Cuando una
palabra presente en la bibliografía de la parte española
aparezca también en esa lista de palabras, habrá que ir
al original portugués para incorporar en el Tesoro la referencia
exacta de la publicación en la que se encuentra.
De acuerdo con esto, en el proyecto existen tres bases de datos (en
formato Access):
a) Base de datos de portuguesismos: palabras normativas portuguesas que
se localizan en la zona española de la frontera.
b) Base de datos de españolismos: palabras normativas
españolas que se localizan en la zona portuguesa de la frontera.
c) Base de datos de dialectalismos: palabras no presentes en los
diccionarios normativos y que se localizan en los dos lados de la
frontera.
Estas tres bases de datos darán lugar a dos partes en el Tesoro:
una parte en la que se incluirán los portuguesismos localizados
en España (las definiciones se hacen en español) y otra
parte en la que se incluirán los españolismos localizados
en Portugal (las definiciones se hacen en portugués). Los
dialectalismos de la tercera base de datos, en principio, se
incluirán en una u otra parte dependiendo de su procedencia (los
leonesismos, por ejemplo, aparecerán en la parte de
españolismos localizados en Portugal). En los casos en que no se
pueda decidir cuál es la procedencia exacta del dialectalismo
(caso de algunos occidentalismos distribuidos por los dos
países), se incluirán en una u otra parte del diccionario
en función del número de localizaciones que presenten en
la zona española o en la portuguesa6.
La presentación de los datos lexicográficos no va a
diferir de la que se realiza en otros tesoros. Así, a la entrada
le seguirá la información gramatical en abreviatura
(entre paréntesis cuando esta información no sea
proporcionada por las fuentes). A continuación aparecerá
la acepción o acepciones que presenta la voz, y después
de cada acepción se colocará, entre corchetes, la
localización en la fuente de la que ha sido tomada, seguida
–tras dos puntos– del espacio geográfico en que se documenta.
Por último, habrá un apartado dedicado a comentarios
diversos7.
entrada categoría
gramatical en abreviatura. Acepción. [Localización
bibliográfica: localización geográfica].
Comentarios o definición normativa en tamaño de letra
menor.
jurapastos m. Eslizón
ibérico (Chalcides bedriagai). [VEA: Alburquerque]. Cf. pt.
furapastos m. Prov. alent. ‘Pequeno reptil (Lacerta chalcides, Lin.)’
(Figueiredo)8.
Un problema que recurrentemente se ha planteado sobre el léxico
de la zona delimitada para esta investigación es el de la
dificultad que existe para distinguir en muchos casos cuándo nos
encontramos ante un portuguesismo o cuándo ante un leonesismo o,
incluso, ante un galleguismo. Para algunas palabras de origen poco
claro (o de origen compartido), se ha especializado en la
tradición lexicológica hispánica el término
de occidentalismo, que es particularmente útil para evitar
confusiones con portuguesismos aparentes, como ocurre con las voces
cortina (cortinha) ‘terreno cercado, mayor que un huerto,
próximo al pueblo’ o abejedo-avesedo ‘zona sombría’9.
Como nuestro objetivo consiste en presentar el léxico compartido
por los dos lados de la frontera, la procedencia concreta de las voces
no es objeto de nuestra atención (al menos de forma
explícita). Dicho de otra forma, para el proyecto resulta
indiferente que una palabra en cuestión sea considerada
occidentalismo, portuguesismo, leonesismo o galleguismo, porque lo que
resulta relevante para su inclusión en el diccionario es el
hecho de que esa forma léxica aparezca en los dos lados de la
frontera, es decir, que se trate de una voz compartida. Esto es lo que
justifica, por ejemplo, la atención que se presta a las voces
gallegas que se identifican en el valle de Jálama, incluidas no
por ser gallegas, sino por ser palabras que también se
documentan en núcleos del otro lado de la Raya.
Evidentemente, en una obra de estas características, los
problemas que se presentan son innumerables. Uno de ellos, que
también ha tenido que ser tratado en otros tesoros
léxicos, afecta a la normalización de las palabras que en
las obras originales aparecen en transcripción fonética.
En el Tesoro de la frontera hispano-portuguesa vamos a proceder de
forma similar a como se ha hecho en proyectos semejantes: las palabras
se aclimatarán al español o al portugués
normativos en la mayor medida posible10. No hay que olvidar
que esta obra es un repertorio de carácter léxico, por lo
que la información fonética habrá que buscarla en
los originales de donde se toman los datos o, en determinados casos, en
los comentarios adicionales que ofrecemos al final del artículo
lexicográfico.
El Tesoro léxico de la frontera hispano-portuguesa pretende
rellenar un hueco en la investigación lexicográfica,
incorporando en una sola obra los materiales que están dispersos
por multitud de estudios realizados en los dos países. Partimos,
por tanto, de lo ya recopilado para conseguir una visión de
conjunto del léxico compartido, en un intento de
demostración de que las palabras, en muchas ocasiones, no
conocen fronteras.
NOTAS
1 Manuela Barros Ferreira (coord.): Língua e História na
Fronteira
Norte-Sul (Bibliografia), Mértola: Campo Arqueológico de
Mértola, 2007.
Disponible on-line en http://www.camertola.pt (Esta bibliografía
se
encuentra en estos momentos en fase de revisión).
2 Véase Ignacio Ahumada Lara: “Panorama de la
lexicografía regional del español”, Kanina, XXXI (1),
2007, págs. 101-115.
3 Zona occidental del leonés, de las hablas extremeñas y
del andaluz, y
zona oriental de los dialectos trasmontanos, beiranos, alentejanos y
algarvios.
4 Incluimos aquí únicamente una lista representativa de
títulos. Las
fuentes bibliográficas seleccionadas para ser vaciadas en el
Tesoro son
más de 250. Hay que tener en cuenta también que una parte
significativa
de los materiales léxicos (los que proceden de Extremadura) se
van a
incorporar automáticamente en este proyecto a partir del Tesoro
léxico
de las hablas extremeñas, una obra lexicográfica en
avanzado proceso de
desarrollo.
5 Y, de forma complementaria, el Diccionario de uso del español,
de
María Moliner, el Novo Dicionário Aurélio, de
Aurélio Buarque de
Holanda Ferreira, y el Dicionário Houaiss da Língua
Portuguesa, de
António Houaiss, que también disponen de ediciones
electrónicas.
6 Otra posibilidad de presentación final de los resultados es la
de no
diferenciar el origen de las voces. Se trataría entonces de
construir
un diccionario monolingüe compuesto por entradas bilingües.
En este
caso, los materiales estarían ordenados alfabéticamente
con
independencia de que sean portugueses o españoles, lo que no
desentonaría con la concepción de unidad que establecemos
para la
frontera hispano-portuguesa. Si finalmente optamos por esta
presentación (que no podrá ser decidida hasta que
conozcamos con mayor
exactitud el volumen de materiales disponibles), las tres bases de
datos señaladas pueden ser una fuente de gran valor para la
realización
de estudios particulares del léxico contenido en cada una de
ellas.
7 En los casos en que se considere pertinente, en este apartado se
incluirán informaciones etimológicas o comentarios sobre
la fonética de
la voz, o se avisará de la presencia de la palabra en antiguos
diccionarios españoles o portugueses a partir de las obras de
Lido
Nieto y Manuel Alvar (Nuevo Tesoro Lexicográfico del
Español) y Dieter
Messner (Dicionário dos dicionários portugueses).
Además, se
proporcionará de forma automática la definición
normativa de los
portuguesismos presentes en España y de los españolismos
recogidos en
Portugal.
8 Este ejemplo procede del estudio que realizó José
Alemany de las
palabras recopiladas por Aurelio Cabrera en Alburquerque, publicado en
el Boletín de la Real Academia Española en 1916 y 1917.
9 Estas dos palabras son las que cita José Antonio Pascual como
ejemplos de «léxico común heredado» (J. A.
Pascual: “Notas sobre
algunas palabras salmantinas”, en Nomen exempli et exemplum vitae:
studia in honorem sapientisimi Iohannis Didaci Atauriensis, Madrid:
Sesgo Ediciones, 2008, pág. 161).
10 Por ejemplo, en una palabra como arbayá ‘rocío’,
presente en núcleos
onubenses cercanos a la frontera, se restituirá la -d-
intervocálica,
se devolverá a la -b- la grafía -v- original y se
resolverá la
pronunciación yeísta de acuerdo con el étimo
portugués del que procede
(orvalhada). Arbayá entrará en nuestro diccionario,
entonces, como
arvallada.